nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Es mi corazón el que has conquistado,
con tus besos alimentas mi cuerpo de placer,
siendo su sabor del que mi piel has impregnado
desatando un fuego ardiente hasta enloquecer.
Nuestros cuerpos se amarán por siempre
cuando la lluvia dos gotas de agua deje caer,
estas se deslizarán dejando nuestros nombres unidos
bañados con fino aroma de un verdadero querer.
Solo basta un beso cálido lleno de mucho sentir
para hacer un viaje largo sin ver su final,
donde solos estaremos, amado mío,
para culminar esta felicidad tan esencial.
En esa entrega pondré mi vida
y mi corazón te lo entregaré en pleno,
los dos desnudaremos nuestras almas,
cubriendo lo que sentimos sin poner freno.