Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Prendida de los hilos de la vida,
es marioneta rota por el suelo.
La humillaron y rompieron su vuelo,
cual ave quedo, sin fuerza, abatida.
Yaciendo por el suelo malherida
solo espera, de otra mano, el consuelo.
Ruega, que la levante de aquel suelo,
donde la dejo, el desamor caída.
Bañada en el dolor que la destruye,
obstinada en vivir, sobre un mal sueño.
Queda sola, sin fuerza, sin aliento.
Varada está en un río que no fluye,
estancada, en su mundo, sin empeño
hundida de dolor y sufrimiento
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