DAMAR BOREALIS
Poeta fiel al portal
Pareciera que la despedida
es una muerte en pequeña escala,
pareciera que los adioses
son esquelas funerarias.
Con un cielo en blanco y negro
se agitan los pañuelos
y se escarchan los sentidos
con un frió que navega entre la duda
y las entrañas.
Decir adiós es soltar la jauría
de lagrimas tercas,
decir adiós es ponderar las soledades
y dejar en un espacio blanco
las palabras no inventadas.,
decir adiós es consumirse
en las pavesas, poco a poco
a fuego lento.
Ahora que tu adiós
es espina en este día,
solo habré de darte de equipaje
un puño de deseos para que al despedirte
prepares el reencuentro.
Con admiración.
es una muerte en pequeña escala,
pareciera que los adioses
son esquelas funerarias.
Con un cielo en blanco y negro
se agitan los pañuelos
y se escarchan los sentidos
con un frió que navega entre la duda
y las entrañas.
Decir adiós es soltar la jauría
de lagrimas tercas,
decir adiós es ponderar las soledades
y dejar en un espacio blanco
las palabras no inventadas.,
decir adiós es consumirse
en las pavesas, poco a poco
a fuego lento.
Ahora que tu adiós
es espina en este día,
solo habré de darte de equipaje
un puño de deseos para que al despedirte
prepares el reencuentro.
Con admiración.
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