Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fatigado de tantas singladuras
ando, no sin razón, dando bandazos
carente de ilusión, falto de abrazos
sin poder revivir ya mis locuras.
¿Y qué puedo esperar a estas alturas
que mi vida revienta en mil pedazos
y se abre paso a tientas, a codazos,
con un negro horizonte de amarguras?
Sin apenas opciones ni esperanza
de alcanzar las pasiones de la vida
que otrora fueron oro y hoy venganza
solo cabe la hiel como bebida
y vivir el pasado y la añoranza
pues he llegado al fin de mi partida.
ando, no sin razón, dando bandazos
carente de ilusión, falto de abrazos
sin poder revivir ya mis locuras.
¿Y qué puedo esperar a estas alturas
que mi vida revienta en mil pedazos
y se abre paso a tientas, a codazos,
con un negro horizonte de amarguras?
Sin apenas opciones ni esperanza
de alcanzar las pasiones de la vida
que otrora fueron oro y hoy venganza
solo cabe la hiel como bebida
y vivir el pasado y la añoranza
pues he llegado al fin de mi partida.
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