debiloto
Poeta adicto al portal
Lloran los poemas, con lágrimas de fuego,
se marchitan las rosas, en el jardín del mundo,
se marchan muchos sabios, que al glamour trascenden,
se nos mueren los viejos que un día nos acunaron.
El mundo está de luto, el corazón sangra,
los ojos han perdido la frescura de ayer,
mañana otro mundo, nos encontrará desnudo,
se han ido los mayores, pedazo de este mundo.
Es tan duro el momento, es tan dura la vida,
que un rezago de tiempo se pierde con el viento,
una estrella fugaz tan llena de recuerdos,
y un suspiro de amor se ha quedado en el tiempo.
No es momento de culpas, ni de estériles llantos,
solo recordar momentos de quienes han partido,
tal vez mañana seamos la generación que soñaron,
y allá en el infinito, se le cumplan los sueños.
Tenemos por delante, lágrimas de tiempo,
pensar ya que no haríamos, o que no hicimos,
pensar que solo somos, un vuelo entre tinieblas,
los viejos se están yendo, y con ellos se va el tiempo.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
se marchitan las rosas, en el jardín del mundo,
se marchan muchos sabios, que al glamour trascenden,
se nos mueren los viejos que un día nos acunaron.
El mundo está de luto, el corazón sangra,
los ojos han perdido la frescura de ayer,
mañana otro mundo, nos encontrará desnudo,
se han ido los mayores, pedazo de este mundo.
Es tan duro el momento, es tan dura la vida,
que un rezago de tiempo se pierde con el viento,
una estrella fugaz tan llena de recuerdos,
y un suspiro de amor se ha quedado en el tiempo.
No es momento de culpas, ni de estériles llantos,
solo recordar momentos de quienes han partido,
tal vez mañana seamos la generación que soñaron,
y allá en el infinito, se le cumplan los sueños.
Tenemos por delante, lágrimas de tiempo,
pensar ya que no haríamos, o que no hicimos,
pensar que solo somos, un vuelo entre tinieblas,
los viejos se están yendo, y con ellos se va el tiempo.
JUAN CARLOS VILLANUEVA