OLGA DEL VALLE GUERRA M
Poeta fiel al portal
En una manana corriente y sencilla cuando disponía de todo mi afán para realizar mis quehaceres en la casa, disfrutando de la compañía de mi fiel compañero (el delantal), hubo una pausa llena de luz en mi pensamiento, era como una película de los tiempos de antes, de ese cine mudo pero cuyas escenas son muy rápidas, y ví entonces transcurrir la vida de mis hermanos y amigos, observe atentamente, que tenian metas y prioridades en la vida que debian ser respetadas por todos, contemplé sus logros y aspiraciones consecuentes, en alguna oportunidad vi las enfermedades de mis padres, sus luchas ante las fuertes acciones de la voluntad divina, sus tristezas y precariedades, pero lo mas impresionante que ví, fue a mi esposo, cumpliendo también, todos sus deseos y apetencias, para los cuales previamente yo habia dado mi aprobacion y apoyo total, para esos momentos estaba yo sumergida en un sueño que dominaba mi vida. En esa película todos estaban en movimiento y acción, excepto yo sin lugar a dudas, pero mientras mi vida parecía ser un tronco cortado desprovisto de aliento, mis raíces serenas absorbían todo el desdén y la soledad, la mentira y la burla, mi triste pero voluntaria privación de libertad, la desmotivacion, etc, etc porque podria pasar toda esta fresca tarde enumerando una serie de elementos, que al final de esta dolorosa reflexión, se han diluido entre mis manos y me han obligado a desquebrajar los ojos, y ha desentumecer mi cuerpo y mirar que había cambiado mis instrumentos de trabajo, que había abandonado mis sueños, esa mañana de duro pero muy consciente despertar, sazone la comida de mi esposo y de mis hijos con mis lágrimas, mi alma supuraba y de forma extraordinaria propuse una lista mental encontrando todas esas ilusiones que habia olvidado, hasta esta pluma amada, que me habia entregado el universo la habia tirado, anulándome a mi misma, hecho que jamás olvidaré, porque ha sido un tiempo perdido que no podré recuperar.