pumuki
Poeta asiduo al portal
Despertó a mi lado,
en mi cama, en mi regazo.
Yo tocaba su pelo,
hendía en el ébano mis dedos;
sintiendo la suavidad de sus cabellos.
Mientras, un sueño plácido
hacía que tu cuerpo
en momentos se paralizase
y en un momento pensé
que iba a despertarse.
Pasaba la mañana,
corrió la noche y la madrugada
y aún recordaba su deseosa mirada,
perdida en la noche plateada;
y, en mis brazos aún seguía.
Seguía la matina anaranjada,
y su piel por si sola latía,
la tocaba y con sólo tocarla
mis dedos se quemaban
en las morunas brasas
de su hoguera apagada.
en mi cama, en mi regazo.
Yo tocaba su pelo,
hendía en el ébano mis dedos;
sintiendo la suavidad de sus cabellos.
Mientras, un sueño plácido
hacía que tu cuerpo
en momentos se paralizase
y en un momento pensé
que iba a despertarse.
Pasaba la mañana,
corrió la noche y la madrugada
y aún recordaba su deseosa mirada,
perdida en la noche plateada;
y, en mis brazos aún seguía.
Seguía la matina anaranjada,
y su piel por si sola latía,
la tocaba y con sólo tocarla
mis dedos se quemaban
en las morunas brasas
de su hoguera apagada.