Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Su voz, que suena a canto,
es invariablemente un abuso del sueño
que despierta mi descanso
y en su peregrino andar fantasioso,
no encuentra el final y no alcanza,
sin cortar el trajinar etéreo, vagaroso,
ésta porción de ilusiones y esperanza
por qué, anhela el blanco velo que marea y no descansa,
anhela el cantar íntimo de la brisa sobre el mar,
vibra en rara sinfonía, acaricia aromas de poesías
y la reflexión sentencia en su morada poemas y fantasías,
lo enfrenta y atraviesa el interior del corazón apasionado,
noble afán entre nieblas que diera amor necio tirano,
cabalga la roja nube del mudo grito desesperado,
trágico desenhebrado y perdido en su adhesión,
parpadeando su labor la ternura lo enamoró,
mientras tanto ella va por umbrosos seducida,
silenciosa y creída que los sueños de la vida, vive llantos y mentiras
tronco de roca desamora en veredas que forma cristalinas,
en aguas claras terminan, las penas y tristezas que por mi cara transitan...
es invariablemente un abuso del sueño
que despierta mi descanso
y en su peregrino andar fantasioso,
no encuentra el final y no alcanza,
sin cortar el trajinar etéreo, vagaroso,
ésta porción de ilusiones y esperanza
por qué, anhela el blanco velo que marea y no descansa,
anhela el cantar íntimo de la brisa sobre el mar,
vibra en rara sinfonía, acaricia aromas de poesías
y la reflexión sentencia en su morada poemas y fantasías,
lo enfrenta y atraviesa el interior del corazón apasionado,
noble afán entre nieblas que diera amor necio tirano,
cabalga la roja nube del mudo grito desesperado,
trágico desenhebrado y perdido en su adhesión,
parpadeando su labor la ternura lo enamoró,
mientras tanto ella va por umbrosos seducida,
silenciosa y creída que los sueños de la vida, vive llantos y mentiras
tronco de roca desamora en veredas que forma cristalinas,
en aguas claras terminan, las penas y tristezas que por mi cara transitan...