EINSAME DAME
Poeta recién llegado
Letras tras el abismo de lo taciturno y sombrío, sueños que se han vuelto efímeros. Ya nada me regocija, lo inmediato trastorna absolutamente mis sentidos.
No es nada raro redundar en mis palabras y mucho menos en mis actos, continuamente diviso futuros, quizá posibilidades que cada vez se hacen más inciertas.
Comprendo por fin que no hay respuestas a mis interrogantes, no puedo seguir planteando caminos que jamás serán recorridos.
¡Estoy perdiendo el control de una manera tan absurda! ¡Soy tan egoísta! No he escrito alguna otra cosa que no sea mínimamente parecido a un estúpido monólogo, pero
Siento una profunda e infinita soledad, no hay un refugio para mi en algún lugar, todas las personas que me rodean me inspiran desesperanza, desconfianza y decepción, ¿En quien podré confiar?
Ahora por fin estoy sola, retraída y ensimismada, juegos pirotécnicos de emociones contenidas han empezado a flotar de la forma más mísera y degradante posible, tal vez sea lo que requiera para asimilar mi existencia producto del azar.
Como quisiera poder cerrar los ojos, para olvidar, o tal vez para soñar largamente con el mundo que imagino en mi cruda realidad, soy un ser carente de todo y nada, soy una piedra que debe ser retirada del camino, quiero que el viento me lleve a fronteras jamás divisadas, quizá a otro planeta, donde pueda ser normal, no sea extraña, pero extraña no es la palabra, quiero ser útil. Sí. Esta es. Quiero poder servir a la gente desde lo más profundo de mi corazón, quisiera poder ayudarle con sus pesares, pero ¿si no puedo con los míos? Quisiera poder sentir el afecto sincero de las personas, quisiera poder sentir en su mirada (para mi eres una persona normal, y no me importa lo que otros digan) pero no solo en su mirada, no, quisiera por fin poder apreciar que no soy tratada con especial cuidado, pero sobre todo quisiera que las personas con su apoyo lograran sacar a mi verdadero yo. Si soy egoísta. Pero mi verdadero yo aún no sale, y no soy capaz de sacarlo, sin sentir tanto miedo hacia los demás, sin que por fin me acepten, puedan mirar más allá de sus narices y no sigan con sus reproches, que ni los míos han servido para que cambie, porque reconozco que soy de lo mas decadente que existe en este planeta, pertenezco al club de los perdedores, aunque estos despojos también hacen parte de mi yo, si es que aún puedo ser un yo, tal vez eso de que hay un verdadero yo sea solo una utopía. Pero en el mundo hay personas tan maravillosas que vale la pena seguir viviendo.
No es nada raro redundar en mis palabras y mucho menos en mis actos, continuamente diviso futuros, quizá posibilidades que cada vez se hacen más inciertas.
Comprendo por fin que no hay respuestas a mis interrogantes, no puedo seguir planteando caminos que jamás serán recorridos.
¡Estoy perdiendo el control de una manera tan absurda! ¡Soy tan egoísta! No he escrito alguna otra cosa que no sea mínimamente parecido a un estúpido monólogo, pero
Siento una profunda e infinita soledad, no hay un refugio para mi en algún lugar, todas las personas que me rodean me inspiran desesperanza, desconfianza y decepción, ¿En quien podré confiar?
Ahora por fin estoy sola, retraída y ensimismada, juegos pirotécnicos de emociones contenidas han empezado a flotar de la forma más mísera y degradante posible, tal vez sea lo que requiera para asimilar mi existencia producto del azar.
Como quisiera poder cerrar los ojos, para olvidar, o tal vez para soñar largamente con el mundo que imagino en mi cruda realidad, soy un ser carente de todo y nada, soy una piedra que debe ser retirada del camino, quiero que el viento me lleve a fronteras jamás divisadas, quizá a otro planeta, donde pueda ser normal, no sea extraña, pero extraña no es la palabra, quiero ser útil. Sí. Esta es. Quiero poder servir a la gente desde lo más profundo de mi corazón, quisiera poder ayudarle con sus pesares, pero ¿si no puedo con los míos? Quisiera poder sentir el afecto sincero de las personas, quisiera poder sentir en su mirada (para mi eres una persona normal, y no me importa lo que otros digan) pero no solo en su mirada, no, quisiera por fin poder apreciar que no soy tratada con especial cuidado, pero sobre todo quisiera que las personas con su apoyo lograran sacar a mi verdadero yo. Si soy egoísta. Pero mi verdadero yo aún no sale, y no soy capaz de sacarlo, sin sentir tanto miedo hacia los demás, sin que por fin me acepten, puedan mirar más allá de sus narices y no sigan con sus reproches, que ni los míos han servido para que cambie, porque reconozco que soy de lo mas decadente que existe en este planeta, pertenezco al club de los perdedores, aunque estos despojos también hacen parte de mi yo, si es que aún puedo ser un yo, tal vez eso de que hay un verdadero yo sea solo una utopía. Pero en el mundo hay personas tan maravillosas que vale la pena seguir viviendo.
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