Nommo
Poeta veterano en el portal
¡ Escribe un poema !
Si no, esta noche no cenas.
Hay huracanes, uno detrás de otro.
Vienen como las cuentas de un Rosario.
Un terremoto en México, y aviso de maremoto.
¿ Podemos estar contentos ? Houston, tenemos un problema.
Desde la nave espacial, vislumbramos muchas inundaciones.
Hacen falta voluntarios y alimentos. También, agua potable.
Y viejos marineros que lean a los niños supervivientes, cuentos.
Donald Trump no sale de su asombro. ¡ Si lo sé, no vengo ! Dijo el otro día, en una rueda de prensa.
Y yo, con estos pelos... Pensaba para sus adentros, el inquilino de la Casa Blanca.
Peinándose frente al espejo, dedujo que sí, hay calentamiento planetario.
¡ Estamos contaminando el medio-ambiente ! Pero podemos seguir contribuyendo,
a esos lindos gases de efecto invernadero, para suicidarnos, como raza humana.
Suicidio, atrocidad, calamidad, destrozos, muerte...
Escribamos un poema, para que nos visite la Buena Suerte.
Si no, vamos a sufrir todos, bastante.
Y por si fuera poco, debemos mostrar un talante tolerante.
Una disposición del ánimo, abierta, con una sonrisa en los labios.
Encajando los puñetazos del boxeo. Dispuestos siempre, a caer sobre la lona y morder el polvo.
Si no, esta noche no cenas.
Hay huracanes, uno detrás de otro.
Vienen como las cuentas de un Rosario.
Un terremoto en México, y aviso de maremoto.
¿ Podemos estar contentos ? Houston, tenemos un problema.
Desde la nave espacial, vislumbramos muchas inundaciones.
Hacen falta voluntarios y alimentos. También, agua potable.
Y viejos marineros que lean a los niños supervivientes, cuentos.
Donald Trump no sale de su asombro. ¡ Si lo sé, no vengo ! Dijo el otro día, en una rueda de prensa.
Y yo, con estos pelos... Pensaba para sus adentros, el inquilino de la Casa Blanca.
Peinándose frente al espejo, dedujo que sí, hay calentamiento planetario.
¡ Estamos contaminando el medio-ambiente ! Pero podemos seguir contribuyendo,
a esos lindos gases de efecto invernadero, para suicidarnos, como raza humana.
Suicidio, atrocidad, calamidad, destrozos, muerte...
Escribamos un poema, para que nos visite la Buena Suerte.
Si no, vamos a sufrir todos, bastante.
Y por si fuera poco, debemos mostrar un talante tolerante.
Una disposición del ánimo, abierta, con una sonrisa en los labios.
Encajando los puñetazos del boxeo. Dispuestos siempre, a caer sobre la lona y morder el polvo.