rola5555
Poeta recién llegado
<<Después
de cien años luz>>
Dicen que la vieron vagar, humilde, fría y muy distante.
yo he caminado hasta ahí formando un mismo mundo,
cubrí sus pasos tantas veces alejándola de la oscuridad
que amenazaba con apagar su luz.
Caudalosa simple y callada en su sendero
rodeada de aquella cortina de estrellas.
Se desvanecía antes mis ojos, dulce y tierna,
alcance cada destello en su mirada
y adorne sus manos con caricias en el mas profundo silencio.
Tantos soles han pasado
cuantas lluvias han caído
Me han derrotado y me levantado
no conozco ni espacio ni tiempo
y no se cuantas vidas ya he pasado.
Dijo que esperaría sentada en la eternidad
que caminaríamos bajo el amanecer
que romperíamos distancias
y nos abrasaríamos en cada anochecer
de algún lejano y sublime universo.
Dicen que la vieron distante y triste
enigmática después de cien años luz,
caminando lentamente bajo el misterio de su inmensa pasión,
no subestima nada y se mete en mis recuerdos
para que no olvide su rostro, para que no olvide
que estuvimos en el mismo sueño.
POR: Rolando Centeno Job
de cien años luz>>
Dicen que la vieron vagar, humilde, fría y muy distante.
yo he caminado hasta ahí formando un mismo mundo,
cubrí sus pasos tantas veces alejándola de la oscuridad
que amenazaba con apagar su luz.
Caudalosa simple y callada en su sendero
rodeada de aquella cortina de estrellas.
Se desvanecía antes mis ojos, dulce y tierna,
alcance cada destello en su mirada
y adorne sus manos con caricias en el mas profundo silencio.
Tantos soles han pasado
cuantas lluvias han caído
Me han derrotado y me levantado
no conozco ni espacio ni tiempo
y no se cuantas vidas ya he pasado.
Dijo que esperaría sentada en la eternidad
que caminaríamos bajo el amanecer
que romperíamos distancias
y nos abrasaríamos en cada anochecer
de algún lejano y sublime universo.
Dicen que la vieron distante y triste
enigmática después de cien años luz,
caminando lentamente bajo el misterio de su inmensa pasión,
no subestima nada y se mete en mis recuerdos
para que no olvide su rostro, para que no olvide
que estuvimos en el mismo sueño.
POR: Rolando Centeno Job
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