lesmo
Poeta veterano en el portal
Después de la lectura,
la fiebre se desata
y al dar vida a la pluma,
respiran las palabras.
Después de la lectura,
el viento en la ventana
al alma apura
a esponjarse de la idea hallada.
Después de la lectura,
la entraña se abre y desbarata
la cuerda dura
que al sentimiento ataba.
Después de la lectura,
la flor seca y ajada,
recobra su hermosura
y el pétalo el color reclama.
¿Qué tienen las palabras
que dulces a la puerta llaman
para que, aún la herida abierta,
el dolor sentido tenga calma?.
la fiebre se desata
y al dar vida a la pluma,
respiran las palabras.
Después de la lectura,
el viento en la ventana
al alma apura
a esponjarse de la idea hallada.
Después de la lectura,
la entraña se abre y desbarata
la cuerda dura
que al sentimiento ataba.
Después de la lectura,
la flor seca y ajada,
recobra su hermosura
y el pétalo el color reclama.
¿Qué tienen las palabras
que dulces a la puerta llaman
para que, aún la herida abierta,
el dolor sentido tenga calma?.
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