Hay días que le amo,
que la extraño a rabiar.
Hay noches que le maldigo,
que me duele respirar
en su ausencia.
Hay madrugadas
que su recuerdo me seduce,
me masturba con étereos dedos.
Hay atardeceres de lucidez,
que incluso yo no sé
si yo soy el fantasma
o ella lo es….