Andres Maizel
Poeta fiel al portal
Y fue ayer,
cuando te vi,
caminabas como diosa,
sin espera,
tu cintura,
con curvas perfectas,
radiante como una esfera.
Solo miré sin pensar
tu caminar,
¡que paso!,
mi reloj ya no puedo andar,
paro la tempestad,
apareció un plácido atardecer,
el camino húmedo,
relajante por doquier.
Destellos esparcidos en el viento
que hacen brillar mis ojos,
y apagan mi lamento.
cuando te vi,
caminabas como diosa,
sin espera,
tu cintura,
con curvas perfectas,
radiante como una esfera.
Solo miré sin pensar
tu caminar,
¡que paso!,
mi reloj ya no puedo andar,
paro la tempestad,
apareció un plácido atardecer,
el camino húmedo,
relajante por doquier.
Destellos esparcidos en el viento
que hacen brillar mis ojos,
y apagan mi lamento.
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