Raamses
Poeta asiduo al portal
Místicamente más enojado estoy
Llevando a la horca los atardeceres
Pero odiando firmemente a las filosas noches
Sólo porque los días no piden más de mí
Tampoco nadie puede ayudar a lo que es invisible
Pero pese a la desdicha en que ha caído el aire que respiro
Yo estoy de maravilla
He tratado de manejar esta tormenta de vida, pero no se…
La hago acelerar en chispas sin explicación
Aún así sigue tan fría cómo cuando la dejo inerte
Y en nada rima una navaja con las vírgenes venas
Porque en el fondo mi soledad se expande
Y respecto a eso existe una sola sospechosa
También llueve todas las mañanas, para alejarme
Y yo sigo tan de maravilla
Quiero estrangular, quiero extenuar
A ese maldito cielo naranja que revuelve todo
Evapora los malos tiempos, pero no trae días soleados
Ahora tengo el camino delante de mí
Desapareció el dolor, dolor, dolor, dolor, dolor, dolor de aquel abismo
Pero de cualquier jodida forma
Esto no parece vida, porque yo no lo siento así
No la intentare llamar de nuevo señorita inconstancia
Al fin estoy fuera de su amor y de sus fauces
He sabido sobrevivir haciéndome daño y resistiendo
Pero tú sigues allá en el frío queriendo volver entrar a mi cabeza
Me siento tan ansioso y tan asesino
Yo no se que pueda pasar, de verdad no lo sé
Pero sí sé a quien le pasará
Alucinaciones, ganas de tener un propósito
Ascensiones, nada tiene que ver conmigo
Y menos me delataré sino hay sol
He realizado el trabajo más sofocante
He elegido y toma una decisión
Tal vez no resuelva la ecuación de mi depresión
Pero disfruto habiendo conseguido la solución a los demás
Se mienten descaradamente
Mañana lo siento inhóspito
Hoy fue blanco en grises contentos
Ayer fue el mejor día entre todos los descartados
Me siento mejor mirando un sol que no existe
Tú no lo logras ver porque te conformas con la oscuridad
Me duelen las manos de tocar y no sentir
Lejos, lejos, lejos, lejos, lejos, lejos, lejos de mí está lo que deseo
Pero nunca lo quiero encontrar
Para que mi vida siga radicando en su propio sentido
De maravilla, de maravilla
La neblina ya se llevo a los cláveles
Ningún filo de mi habitación corta
Cuando aparecen las estrellas es hora de morir
Volviendo a mí capsula de concreto
Volviendo a mi burbuja acidificada
Y aunque parezca tan perfecta para detener el daño
Hace ya tiempo que de ella quiero salir
Última edición: