FRANCISCO URREA PÉREZ
Poeta recién llegado
Se ovilló a mi suerte y se la jugó conmigo.
Descorrimos la inmensidad.
Nos juramos todo para olvidarlo todo.
Sin palabras, sin miradas de verano,
sin músicas y sin manteles,
con los pies desiertos para la memoria,
sin carteros, sin prisas, vestidos de abandono
como si el tiempo y el universo
fueran los matices de un destino,
que se encontró, por fin, y se vivió de paso.
Descorrimos la inmensidad.
Nos juramos todo para olvidarlo todo.
Sin palabras, sin miradas de verano,
sin músicas y sin manteles,
con los pies desiertos para la memoria,
sin carteros, sin prisas, vestidos de abandono
como si el tiempo y el universo
fueran los matices de un destino,
que se encontró, por fin, y se vivió de paso.