Llega el estampido de la tormenta
con su corte de centellas.
Silba el viento en las praderas,
Sol que se pierde entre nubes,
sombríos caminos en la ribera,
versos de aire y por el aire vuelan perdidos
quedándose en letras sin sentido.
¡Ah tormenta!
Déjame que me pierda entre estrofas,
déjame ser la brisa poética susurrante en los oídos,
el aire que haga cantar a las hojas y
en el rosal con mis versos,
danzar a las rosas.
Nada soy ya,
todo se lo llevó la tormenta y
lo que quedó,
se lo llevó el viento y por el viento,
mis versos se desvanecen
como Sol que entre nubes se pierde.
Luis Prieto Espinosa
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6/10/2014
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