CATINA
Poeta fiel al portal
Por razones de trabajo he llegado a este lugar.
Con el frió que pela los huesos y del barro mejor ni hablar.
Alguien ha dicho que hay niños
y que a la escuela ellos no van.
Es una casita chiquita, más humilde que pequeña
tres caritas sucias sonrientes, como flores en primavera,
como frutitas de verano, revoloteando junto a mi lado.
Aquí no hay luz ni agua potable, pero ella tiene todo organizado
es mejor que un adulto y apenas con 13 años.
No hacen falta palabras, para saber lo que su alma a llorado
Cuida con amor de todos, y del viejo que esta postrado.
Su mirada perpleja me dice por las angustias que ella ha pasado,
y sus ojitos brillosos reflejan, el problema que yo le he causado.
Esta es una batalla de tantas que nadie nunca ha ganado
torcerle la mano al destino
¡vaya que es complicado!.
Después de horas de charla, camino abajo de vuelta
con el cuerpo sin respiro, y mas que nada sin respuesta.
Volteo la mirada,
para poder despedirme de ella,
no es de mi de quien se despide
y lo digo a mi manera
es la cruel vida que arranca, de salvarla de esta miseria.
Por el pasillo de la oficina y dejando todo embarrado,
el sonido de mis tacones, anuncian que ya he llegado.
Entro y cierro la puerta y me hecho sobre el escritorio
a pensar con la cabeza fría, me pregunto y me respondo
¡hay dios mío que hago, para salir de este entuerto!
no sirve que hable con nadie, si aquí ya están todos muertos.
¿Hago el informe y reporto? y sucederá sin remedio
que el viejo muera de pena
si no se muere de enfermo.
Los niños directo a un hogar, por edad y por sexo
y no se verán nunca más,
eso así, queda resuelto.
Volveré pasado mañana con enceres y algo más,
lo único seguro que tengo, es que aquí nadie se va a enterar.
Dicen que los poemas y escritos sirven para desahogar
historias verdaderas o falsas pero yo escribo la verdad
no adorno mucho las palabras y escribo a si no más
digo lo que siento y punto, sin importar nada más.
Podría ser un relato largo y contarles mucho más
pero muy adentro yo pienso y a mi juicio personal,
los lectores se aburren un poco, si te extiendes mucho más.
Alguien empuja la puerta,
es Victor, que viene a molestar
¡Qué bueno Catina llegaste,
las oficinas van a decorar!,
alzo la voz y le grito, casi sin razonar
!por qué mierda no tocas la puerta!
¡ anda y déjame en paz,
por qué carajo no te vas al demonio,
que allá si te han de extrañar…!
Con el frió que pela los huesos y del barro mejor ni hablar.
Alguien ha dicho que hay niños
y que a la escuela ellos no van.
Es una casita chiquita, más humilde que pequeña
tres caritas sucias sonrientes, como flores en primavera,
como frutitas de verano, revoloteando junto a mi lado.
Aquí no hay luz ni agua potable, pero ella tiene todo organizado
es mejor que un adulto y apenas con 13 años.
No hacen falta palabras, para saber lo que su alma a llorado
Cuida con amor de todos, y del viejo que esta postrado.
Su mirada perpleja me dice por las angustias que ella ha pasado,
y sus ojitos brillosos reflejan, el problema que yo le he causado.
Esta es una batalla de tantas que nadie nunca ha ganado
torcerle la mano al destino
¡vaya que es complicado!.
Después de horas de charla, camino abajo de vuelta
con el cuerpo sin respiro, y mas que nada sin respuesta.
Volteo la mirada,
para poder despedirme de ella,
no es de mi de quien se despide
y lo digo a mi manera
es la cruel vida que arranca, de salvarla de esta miseria.
Por el pasillo de la oficina y dejando todo embarrado,
el sonido de mis tacones, anuncian que ya he llegado.
Entro y cierro la puerta y me hecho sobre el escritorio
a pensar con la cabeza fría, me pregunto y me respondo
¡hay dios mío que hago, para salir de este entuerto!
no sirve que hable con nadie, si aquí ya están todos muertos.
¿Hago el informe y reporto? y sucederá sin remedio
que el viejo muera de pena
si no se muere de enfermo.
Los niños directo a un hogar, por edad y por sexo
y no se verán nunca más,
eso así, queda resuelto.
Volveré pasado mañana con enceres y algo más,
lo único seguro que tengo, es que aquí nadie se va a enterar.
Dicen que los poemas y escritos sirven para desahogar
historias verdaderas o falsas pero yo escribo la verdad
no adorno mucho las palabras y escribo a si no más
digo lo que siento y punto, sin importar nada más.
Podría ser un relato largo y contarles mucho más
pero muy adentro yo pienso y a mi juicio personal,
los lectores se aburren un poco, si te extiendes mucho más.
Alguien empuja la puerta,
es Victor, que viene a molestar
¡Qué bueno Catina llegaste,
las oficinas van a decorar!,
alzo la voz y le grito, casi sin razonar
!por qué mierda no tocas la puerta!
¡ anda y déjame en paz,
por qué carajo no te vas al demonio,
que allá si te han de extrañar…!
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