Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Destino
Ha comenzado el principio
de un aciago día...
Es hora de vernos desnudos
y de dar cobijo a la realidad.
Porque estaba escrito
que caeríamos más allá de nuestra suerte,
perdidos en el ocaso de lo incierto.
Impávidos lloraríamos nuestra desgracia...
Porque así fue, es y será
el trágico devenir de nuestra raza.
Los destructores foráneos de esta tierra.
Rodrigo del Río