cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Ya me cargó la destructiva lobotomía,
la jaqueca se hace presente.
El diagnóstico es categórico,
vomitivo y entrañable:
Seis meses.
Maldito calendario que se cobra
paso a paso en cuentas regresivas,
subsecuentes y aleatorias.
Al igual que tres años atrás,
el temor hace su recámara en mi alcoba
y el aroma repugnante del aliento
se torna ordinario.
Las recetas se han acumulado
al igual que las mil recomendaciones
de curanderos y personajes experimentados…
¡Que se metan sus prescripciones
por donde no les pegue el sol!
Aún quedan tareas… un sinfín de asignaciones
que están pendientes, aguardando en las repisas.
Todavía los preservativos no han sido estrenados
y quedan teclados que romper bajo las palabras.
la jaqueca se hace presente.
El diagnóstico es categórico,
vomitivo y entrañable:
Seis meses.
Maldito calendario que se cobra
paso a paso en cuentas regresivas,
subsecuentes y aleatorias.
Al igual que tres años atrás,
el temor hace su recámara en mi alcoba
y el aroma repugnante del aliento
se torna ordinario.
Las recetas se han acumulado
al igual que las mil recomendaciones
de curanderos y personajes experimentados…
¡Que se metan sus prescripciones
por donde no les pegue el sol!
Aún quedan tareas… un sinfín de asignaciones
que están pendientes, aguardando en las repisas.
Todavía los preservativos no han sido estrenados
y quedan teclados que romper bajo las palabras.
Última edición: