Y
Yaiza
Invitado
Comencé a distanciarme
desde la tarde lluviosa,
donde la triste derrota
me obligó a desviarme.
Con el rostro entristecido
y la voz entre cortada,
una lágrima salada
de los ojos ha salido.
Te apoderas de mi mente
con bastante desatino,
oscureces mi camino
con un frío indiferente.
Ahora tengo que alejarme
porque todo causa hastío,
me cansé del desvarío
el que me obliga a marcharme.