Aliosha Fiodorovich
Poeta recién llegado
Buenas, es mi primer post aquí, estoy incursionando en el arte dep oemas despues de leer mucho romanticismo alemán, que es lo que mas me ha generado una afinidad, escribií algo sbre el extrañar el vivir y olvidar el pensar, Se los dejo:
Lo que el viente cede, cae en la seda de aquel abrigo,
la fuerza del someter, confiesa hermosas historias,
el viento cura las hojas, el humo quema el trigo,
la naturaleza canta al sol y devora las memorias.
Quien cree el futuro si el pasado comenzó,
quien falta al deber, cuando el presente desveló,
el temor a la condena y a aquella pandora desvaneció,
las luces siguen fuertes, el alba cae estrudente.
Si siento el pecho en llamas, late el formarse de una vida,
la condición necesaria disfruta del goteo de las mentiras,
si solo encarnase mis ideales con los que alivian,
la lluvia despojaría el humo y mi alma descansaría.
Quien creo el sitio donde el todo es un cambio,
quien cambio el sitio donde el todo fijaba la permanencia,
la permanencia cesa, y el cambio queda, el freno a la mente disrupta,
los celos de dios al encontrarnos con la inmanencia.
Oh querido mundo, tan sereno te he conocido, tan pequeño te veo ahora,
la infusión de las rocas y el correr de las cigueñas,
el aleteo de los cuervos que revolotean junto a las gaviotas,
si la canción fuese un pensar, cantaría hasta que amanezca.
Lo que el viente cede, cae en la seda de aquel abrigo,
la fuerza del someter, confiesa hermosas historias,
el viento cura las hojas, el humo quema el trigo,
la naturaleza canta al sol y devora las memorias.
Quien cree el futuro si el pasado comenzó,
quien falta al deber, cuando el presente desveló,
el temor a la condena y a aquella pandora desvaneció,
las luces siguen fuertes, el alba cae estrudente.
Si siento el pecho en llamas, late el formarse de una vida,
la condición necesaria disfruta del goteo de las mentiras,
si solo encarnase mis ideales con los que alivian,
la lluvia despojaría el humo y mi alma descansaría.
Quien creo el sitio donde el todo es un cambio,
quien cambio el sitio donde el todo fijaba la permanencia,
la permanencia cesa, y el cambio queda, el freno a la mente disrupta,
los celos de dios al encontrarnos con la inmanencia.
Oh querido mundo, tan sereno te he conocido, tan pequeño te veo ahora,
la infusión de las rocas y el correr de las cigueñas,
el aleteo de los cuervos que revolotean junto a las gaviotas,
si la canción fuese un pensar, cantaría hasta que amanezca.