spider88_18
Poeta recién llegado
En soledad acometes la noche, noche de incontables desvelos, en la alta noche distante de sombras, sangras la roja herida de un sueño, en la inasible, perdurable, la etérea palidez de tu aura.
Sueño que eres luna, luna de abril (o de otros tiempos), y el eco distante arrastra tu nombre a los cielos de Cartagena, o Pemba Bay, no los se, pero lejos de mi.
Un silencio me devuelve el sonido que no te nombra, y en mi desesperación, dibujo las sombras en el blanco marfil de tu piel, en esa piel soñada.
Hasta que una lágrima de cristal delata tu estancia; y te clavas justo detrás de mis ojos cuando el sueño no llega, y el desvelo
me abraza.
FEDE
12/03/2012