R.Watson
Poeta recién llegado
Detener el puño que golpea
Parar el tiempo
Ha nacido un segundo distinto
Y ha muerto
Ha mordido el reloj la fina espesura de la niebla
Y ha amanecido
Me paro ante la ciudad
Observo
La poderosa luz que se levanta
Desde los edificios y las carreteras
Iluminando el mundo
Más allá de los límites urbanos
Los restos salvajes
Rugen
(La impotencia de las fieras
La pena de las bestias adormiladas en los caminos
Llega hasta mí como un aroma
transportado por los vientos)
Escucho el crepitar del sol ardiendo
solemne
Y el chirrido seco de la luna
al moverse
Cerca, en las calles desiertas
Aúllan los coches acelerando y frenando
Recuerdo los días en los que la bruma azulada
Que se levanta en la madrugada
Me cubría el rostro de helada humedad
Sintiéndose la piel hecha de nieves
Se encendía
Me gustaba pasear despeinada y sucia
Desolladas las rodillas
En la frente un haz de luz
Una sonrisa de animal
Una inocencia despierta y viva
La inteligencia altiva
Del ser recién nacido, abierto
Las manos veloces, invisibles
Los pies heridos.solia llevar
Basura, flores y piedras.
No conocía nada más allá
Del abrazo templado de mi madre
Del sonido de la lluvia sobre el cemento
De la luz de las farolas esparciendo
Irregulares rayos bajo el cielo.
Esta noche, hoy, ahora
Donde estoy
La vida ha cortado la superficie de la realidad
Y esta ha sangrado lentamente
Un mar de ensueños violetas
Viscosos sedimentos han resbalado
Sobre mi cabeza
Un pájaro oscuro y un árbol tembloroso
Alguna lejana canción metálica
Cosas informes, transparentes
Palabras huecas y aceradas
Todo eso ha penetrado en mi mente
Esta noche
Como empapada de licor mi conciencia
Se ha dejado mecer a través de la herida
Como un barco dormido sobre la marea
Intentare explicarte bien escucha
Esta es la historia de la sangre
La que bebemos de los cuerpos
asi que te presento la lagrima
Que pule las mejillas indolente
La amarga bocanada de aire acido
Entrando en los pulmones
El frió pujante de las baldosas
Bajo los pies descalzos
El turbio contacto del sudor
Cayendo por las sienes
Estas cosas me han traído de vuelta
A la vida cerrada opaca y negra
Se ha desvanecido la púrpura imagen
Ante mis ojos
Lentamente como humo que se eleva
Se dispersa, y se hace nada con el aire
Vuelvo a ser yo y devoro
Los pensamientos.
La ciudad se ha abierto
Las gentes salen de las sombras de los portales
El ruido inunda los caminos
Todo se vuelve movimiento y color
Luces y formas
Se evapora mi alma y vuelve
A tomar control el cuerpo
Levántate camina y se
La silueta perfilada entre siluetas
La masa moviéndose entre las masas
Un color mas de mil colores
Dos ojos entre tantos ojos
Una parte de todo
Ya no soy quien observa soy
Parte del movimiento
Una llama deflagrada de la explosión
una fuerza empujando hacia delante otras
andando sobre el tiempo
volando sobre el paisaje
cruzando carreteras recorriendo
cambiando caminando
siendo otra cosa ahora
ahora otra
hasta que acabe el dia
hasta que acabe
detener el puño que golpea
parar el tiempo
Parar el tiempo
Ha nacido un segundo distinto
Y ha muerto
Ha mordido el reloj la fina espesura de la niebla
Y ha amanecido
Me paro ante la ciudad
Observo
La poderosa luz que se levanta
Desde los edificios y las carreteras
Iluminando el mundo
Más allá de los límites urbanos
Los restos salvajes
Rugen
(La impotencia de las fieras
La pena de las bestias adormiladas en los caminos
Llega hasta mí como un aroma
transportado por los vientos)
Escucho el crepitar del sol ardiendo
solemne
Y el chirrido seco de la luna
al moverse
Cerca, en las calles desiertas
Aúllan los coches acelerando y frenando
Recuerdo los días en los que la bruma azulada
Que se levanta en la madrugada
Me cubría el rostro de helada humedad
Sintiéndose la piel hecha de nieves
Se encendía
Me gustaba pasear despeinada y sucia
Desolladas las rodillas
En la frente un haz de luz
Una sonrisa de animal
Una inocencia despierta y viva
La inteligencia altiva
Del ser recién nacido, abierto
Las manos veloces, invisibles
Los pies heridos.solia llevar
Basura, flores y piedras.
No conocía nada más allá
Del abrazo templado de mi madre
Del sonido de la lluvia sobre el cemento
De la luz de las farolas esparciendo
Irregulares rayos bajo el cielo.
Esta noche, hoy, ahora
Donde estoy
La vida ha cortado la superficie de la realidad
Y esta ha sangrado lentamente
Un mar de ensueños violetas
Viscosos sedimentos han resbalado
Sobre mi cabeza
Un pájaro oscuro y un árbol tembloroso
Alguna lejana canción metálica
Cosas informes, transparentes
Palabras huecas y aceradas
Todo eso ha penetrado en mi mente
Esta noche
Como empapada de licor mi conciencia
Se ha dejado mecer a través de la herida
Como un barco dormido sobre la marea
Intentare explicarte bien escucha
Esta es la historia de la sangre
La que bebemos de los cuerpos
asi que te presento la lagrima
Que pule las mejillas indolente
La amarga bocanada de aire acido
Entrando en los pulmones
El frió pujante de las baldosas
Bajo los pies descalzos
El turbio contacto del sudor
Cayendo por las sienes
Estas cosas me han traído de vuelta
A la vida cerrada opaca y negra
Se ha desvanecido la púrpura imagen
Ante mis ojos
Lentamente como humo que se eleva
Se dispersa, y se hace nada con el aire
Vuelvo a ser yo y devoro
Los pensamientos.
La ciudad se ha abierto
Las gentes salen de las sombras de los portales
El ruido inunda los caminos
Todo se vuelve movimiento y color
Luces y formas
Se evapora mi alma y vuelve
A tomar control el cuerpo
Levántate camina y se
La silueta perfilada entre siluetas
La masa moviéndose entre las masas
Un color mas de mil colores
Dos ojos entre tantos ojos
Una parte de todo
Ya no soy quien observa soy
Parte del movimiento
Una llama deflagrada de la explosión
una fuerza empujando hacia delante otras
andando sobre el tiempo
volando sobre el paisaje
cruzando carreteras recorriendo
cambiando caminando
siendo otra cosa ahora
ahora otra
hasta que acabe el dia
hasta que acabe
detener el puño que golpea
parar el tiempo