Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
El tiempo era de agua.
Fuiste un tantito de pez que se acercó a la orilla
y respiró la quemadura del astro.
Mejor la corriente que la luz inmóvil.
El fuego se quema,
el agua se ahoga.
Lo último fue dividir el aire, rebanarlo
en dosis de fantasma.
Deshacerte del humo, dragarte de la química
de las costras.
Aprenderte transparente,
dejar de respirarte.
Algo como un beso desprendido de tus labios,
pero atrapado en mi boca,
habla.
En la incineración de nuestros nombres
solo el silencio sobrevive
en la mímica de las manos.
Este vuelve se parece a tu mirada,
pero no a tus ojos, menos a tus lágrimas.
El agua se ahoga,
el fuego se quema.
Y sí: hasta el tiempo se acaba.
Fuiste un tantito de pez que se acercó a la orilla
y respiró la quemadura del astro.
Mejor la corriente que la luz inmóvil.
El fuego se quema,
el agua se ahoga.
Lo último fue dividir el aire, rebanarlo
en dosis de fantasma.
Deshacerte del humo, dragarte de la química
de las costras.
Aprenderte transparente,
dejar de respirarte.
Algo como un beso desprendido de tus labios,
pero atrapado en mi boca,
habla.
En la incineración de nuestros nombres
solo el silencio sobrevive
en la mímica de las manos.
Este vuelve se parece a tu mirada,
pero no a tus ojos, menos a tus lágrimas.
El agua se ahoga,
el fuego se quema.
Y sí: hasta el tiempo se acaba.
14 de marzo de 2025