startpink18
Poeta fiel al portal
Brotando principio de nuevos universos
en los umbrales más retorcidos,
fluye el néctar del cuerpo
manifestando formas,
bosquejando sahumerios.
Encierro fermentado, gestos desencajados
por la hendija de la cerradura,
Algo sonico traspasa mis alucinaciones,
mi lengua cobra vida
en el desfiladero de hormigas que atraen incertidumbre
desdoblando la dualidad de dos brazos que recorren
realidad a irrealidad,
donde el desolado desparrama acuarelas y me intoxica en el arte de entender
los últimos versos múltiples que maneja a su antojo,
dejando sin resguardó mi intimidad que estremece y cae
en reglones de tinta que descarrillan y desbordan.
Siendo
bosque de bicho otoñal,
las estrellas señalan frió a la orilla de descalzos deseos fugitivos
emanando sombras y fantasma
que reposan frente a este cuerpo sin sentir lo sentido,
las manos se ramifican
entablando a dictar espiraciones en el aire
adhiriendo espinas marcas y desenfrenos
esperando el desenlace en los calendarios frígidos y prostitutos
en el cual se conjugan interminables piernas en el polvo de mis muertos
que vienen y van acompañados de ilusiones ópticas
y nada más.
Plagada de cataclismo continúo
nebulosamente,
un pasillo gravita, se adhiere en mis pensamientos trillados,
y al saber que exciten otras perspectivas pierdo la mano en la boca
saboreando la momentánea y perpetua rotación de la nada,
Sigilosamente cánticos llegan volando en signos de amapolas,
adulterando una escultura para calcar.
Traspasando mi cuello revestido
ecos fluyen,
gotean
lamentándose por las persianas de otro planeta.
Elijo cerrar los ojos y no volver del otro lado
en el que inevitablemente
me poseen puntos de similitud muy marcados...
Adaptándome
a la dinámica de ser interrumpida,
Corolas nacaradas
se menean en la polvaredas de la noche
esperando ir al encuentro del brote del alba.
*
Los minutos llegan antes de la espera
en los umbrales más retorcidos,
fluye el néctar del cuerpo
manifestando formas,
bosquejando sahumerios.
Encierro fermentado, gestos desencajados
por la hendija de la cerradura,
Algo sonico traspasa mis alucinaciones,
mi lengua cobra vida
en el desfiladero de hormigas que atraen incertidumbre
desdoblando la dualidad de dos brazos que recorren
realidad a irrealidad,
donde el desolado desparrama acuarelas y me intoxica en el arte de entender
los últimos versos múltiples que maneja a su antojo,
dejando sin resguardó mi intimidad que estremece y cae
en reglones de tinta que descarrillan y desbordan.
Siendo
bosque de bicho otoñal,
las estrellas señalan frió a la orilla de descalzos deseos fugitivos
emanando sombras y fantasma
que reposan frente a este cuerpo sin sentir lo sentido,
las manos se ramifican
entablando a dictar espiraciones en el aire
adhiriendo espinas marcas y desenfrenos
esperando el desenlace en los calendarios frígidos y prostitutos
en el cual se conjugan interminables piernas en el polvo de mis muertos
que vienen y van acompañados de ilusiones ópticas
y nada más.
Plagada de cataclismo continúo
nebulosamente,
un pasillo gravita, se adhiere en mis pensamientos trillados,
y al saber que exciten otras perspectivas pierdo la mano en la boca
saboreando la momentánea y perpetua rotación de la nada,
Sigilosamente cánticos llegan volando en signos de amapolas,
adulterando una escultura para calcar.
Traspasando mi cuello revestido
ecos fluyen,
gotean
lamentándose por las persianas de otro planeta.
Elijo cerrar los ojos y no volver del otro lado
en el que inevitablemente
me poseen puntos de similitud muy marcados...
Adaptándome
a la dinámica de ser interrumpida,
Corolas nacaradas
se menean en la polvaredas de la noche
esperando ir al encuentro del brote del alba.
*
Los minutos llegan antes de la espera