kenink21
Poeta recién llegado
Él teme que el tiempo
destruya su amor
pero hoy, el tiempo ya no importa...
Él le arranco las manecillas al reloj,
para vivir eternamente,
en la mirada de su amada
Dulce demencia sobre una mesa.
dos seres afónicos frente a frente,
en esta noche, se confrontan sus miradas
dos seres afónicos frente a frente,
no tienen voz, en sus gargantas
las silabas se niegan a salir,
pero estos afónicos hablan interminablemente
sus miradas son fonemas,
deseosos de comunicar y devorar
el amor que han silenciado en sus gargantas.
que calle el tiempo, dios de larga barba
y que hable la amnesia
pues estos dos afónicos
son ahora, un gigante con voz de cañón...
con la sutileza
de una flor silvestre,
que crese en el andén, del estrés y la rutina.
pero hoy, el tiempo ya no importa...
Él le arranco las manecillas al reloj,
para vivir eternamente,
en la mirada de su amada
Dulce demencia sobre una mesa.
dos seres afónicos frente a frente,
en esta noche, se confrontan sus miradas
dos seres afónicos frente a frente,
no tienen voz, en sus gargantas
las silabas se niegan a salir,
pero estos afónicos hablan interminablemente
sus miradas son fonemas,
deseosos de comunicar y devorar
el amor que han silenciado en sus gargantas.
que calle el tiempo, dios de larga barba
y que hable la amnesia
pues estos dos afónicos
son ahora, un gigante con voz de cañón...
con la sutileza
de una flor silvestre,
que crese en el andén, del estrés y la rutina.
KENINK21