Venían y se imponían
los poetas de la historia
henchidos de vanagloria
por aquello que escribían.
El mundo como una noria
sus vueltas siempre seguía,
él llevando su agonía
y el pobre poeta euforia.
Di poeta quién te guía
a verte en la humanidad
con tan poquita piedad
que al ciego casi desvía.
Sólo tú y tu integridad
os quedasteis de una pieza
al cortarles la cabeza
en plaza a tu sociedad.
los poetas de la historia
henchidos de vanagloria
por aquello que escribían.
El mundo como una noria
sus vueltas siempre seguía,
él llevando su agonía
y el pobre poeta euforia.
Di poeta quién te guía
a verte en la humanidad
con tan poquita piedad
que al ciego casi desvía.
Sólo tú y tu integridad
os quedasteis de una pieza
al cortarles la cabeza
en plaza a tu sociedad.
Última edición: