Maldonado
Poeta veterano en el Portal
Es día 25 y ya se ha acabado lo noche del frío,y la única herramienta que mi niña tiene es el Amor, y con sus pequeños dedos de bronce, limpia las pestañas de plástico de la muñeca que tanto ama. A pesar que aun no sabe de la presencia de Dios, la besa, la cuida, la embellece y le dice que ya le dará sus pastelillos de chocolate para que nunca tenga hambre.
Ella es una hermosa mujer, y el Amor es su célula central aun sin saber que cosas sostienen al mundo. Prepara el baño y con suavizante de telas perfumado baña a su bebé.
Estamos solos en la ciudad perdida. Ella es el pilar de mi ternura y yo también la cuido aun sin entender bien si la palabra Dios siempre se debe de escribir con mayúscula, tal ves la palabra Amor o Cristo o si todo da igual.
Sea lo que sea, mi sentimiento es de Amor puro y también le digo que pronto le daré su desayuno de verdad, de día 25, para que no tenga hambre el día de hoy.
Ella cubre su muñeca con una franela roja y yo le pongo su abrigo de felpa rosa, la acuesto en su cama para cuidarla de su resfrío. Pero ella ya ni se acuerda del aire que pasaba entre las tablas.
Después tapo rendijas, goteras y mas cosas, pensativo en la azotea en medio del viento de invierno, con una sensación en mi pecho, de abandono, de tristeza en mis ojos, pero a mi niña mexica nunca le faltará nada. Le pido a Dios a Cristo o al Amor su apoyo.
¿ O estará en Mi ?
MALDONADO
10/12/13
Ella es una hermosa mujer, y el Amor es su célula central aun sin saber que cosas sostienen al mundo. Prepara el baño y con suavizante de telas perfumado baña a su bebé.
Estamos solos en la ciudad perdida. Ella es el pilar de mi ternura y yo también la cuido aun sin entender bien si la palabra Dios siempre se debe de escribir con mayúscula, tal ves la palabra Amor o Cristo o si todo da igual.
Sea lo que sea, mi sentimiento es de Amor puro y también le digo que pronto le daré su desayuno de verdad, de día 25, para que no tenga hambre el día de hoy.
Ella cubre su muñeca con una franela roja y yo le pongo su abrigo de felpa rosa, la acuesto en su cama para cuidarla de su resfrío. Pero ella ya ni se acuerda del aire que pasaba entre las tablas.
Después tapo rendijas, goteras y mas cosas, pensativo en la azotea en medio del viento de invierno, con una sensación en mi pecho, de abandono, de tristeza en mis ojos, pero a mi niña mexica nunca le faltará nada. Le pido a Dios a Cristo o al Amor su apoyo.
¿ O estará en Mi ?
MALDONADO
10/12/13
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