la musica en los balcones
Poeta recién llegado
Empecé a leer la nota en uno de los bancos del aeropuerto Mehrabad, decia de su puño y letra. Aquí en la prisión de Evin, en el corazon mismo del pais que me vio nacer, me siento vedado vetado vejado, maltratado en cuerpo y alma, tratado no con malas argucias sino con horrendas atrocidades que ni imaginar quisiera para alguna de mis películas. Pasó de repente, entraron a nuestra celda, la 56, y nos sacaron a mis compañeros y a mi desnudos de dignidad y cuerpos, y durante mas de hora y media titiritabamos de frio y miedo a la intemperie callados y humillados por obligación. A la mañana siguiente, recuerdo que era domingo, me llevaron a la sala de interrogatorios y me acusaron de haber filmado el interior de mi celda, algo, que ni decir tiene es completamente falso y desde luego del todo imposible. Entonces me amenazaron con encarcelar a mi mujer e hija en una prisión tétrica y poco segura, casi peor que esta en la que me encuentro. Y por eso dejo constancia de mis exigencias. No quiero ser una rata en un laboratorio, víctima de sus enfermizos juegos amenazado y torturado sicológicamente. Luego pasó lo que temia, tres golpes de mazo que sellaron una injusticia..- Yo le condeno a seis años de prisión y a veinte de inhabilitación para hacer cine, además de la retirada del pasaporte que le imposibilita abandonar el pais, se levanta la sesión.
Hice la carta añicos, temia que alguien me la pudiera quitar, y algo peor aun, que me requisaran el equipaje y con el la voz de muchos compratiotas. Así muerto de miedo, clandestinamente pase la frontera iraní, solo me preocupaba una cosa, llegar a salvo y a tiempo para presentar en la berlinale a la flamante ganadora del prestigioso oso de oro, Taxi, la última pelicula de Jafar Panahi. Puro cine, una cámara dentro de un taxi paseando las miserias la ciudad de Teherán, que manera mas bella de robarles otra historia verídica . Todo un ejemplo para La Resistencia.
Hice la carta añicos, temia que alguien me la pudiera quitar, y algo peor aun, que me requisaran el equipaje y con el la voz de muchos compratiotas. Así muerto de miedo, clandestinamente pase la frontera iraní, solo me preocupaba una cosa, llegar a salvo y a tiempo para presentar en la berlinale a la flamante ganadora del prestigioso oso de oro, Taxi, la última pelicula de Jafar Panahi. Puro cine, una cámara dentro de un taxi paseando las miserias la ciudad de Teherán, que manera mas bella de robarles otra historia verídica . Todo un ejemplo para La Resistencia.