abcd
Poeta adicto al portal
El centro de mi abismo pudo abrirse a una flor,
a un brote de luz en un pétalo perdido,
pudo ser noble, de alba clara en una isla sin nombres,
pudo cambiar el remoto destino nocturno
por una estabilidad de soles, cielos, de un Dios en la media sonrisa de un astro,
pudo ser puro y golfo en el secreto de la dulzura.
Mi abismo tenía un mar de pasiones por destrozar,
era como una ola que todo lo aplasta y calma
pero prefirió la soledad y la tristeza de las calles, de los gritos,
de los temblores en la frente y en la nariz al respirar ciudad,
prefirió cruzar las velas y volver al viaje dentro de uno mismo.
Los celos,
el robar un sueño en el corazón,
el mirar los besos con la garganta cerrada,
el tres, el dos, el no marcar los números adecuados para llamar,
el perdón, el amor,
el no saber cicatrizar hacia afuera....
El centro de mi abismo es de carne otra vez.
a un brote de luz en un pétalo perdido,
pudo ser noble, de alba clara en una isla sin nombres,
pudo cambiar el remoto destino nocturno
por una estabilidad de soles, cielos, de un Dios en la media sonrisa de un astro,
pudo ser puro y golfo en el secreto de la dulzura.
Mi abismo tenía un mar de pasiones por destrozar,
era como una ola que todo lo aplasta y calma
pero prefirió la soledad y la tristeza de las calles, de los gritos,
de los temblores en la frente y en la nariz al respirar ciudad,
prefirió cruzar las velas y volver al viaje dentro de uno mismo.
Los celos,
el robar un sueño en el corazón,
el mirar los besos con la garganta cerrada,
el tres, el dos, el no marcar los números adecuados para llamar,
el perdón, el amor,
el no saber cicatrizar hacia afuera....
El centro de mi abismo es de carne otra vez.