abcd
Poeta adicto al portal
Mi príncipe eremita, necio, invencible,
se deslizo como una gota pequeña,
estuvo a punto de desaparecer en las grietas
de ese tonto corazón que mantengo abierto.
De cada árbol que ella beso gotearon perlas de luz,
en cada música la canícula del olvido se repetía incesante.
Use el nombre de ella en una metáfora
y el pozo sin fondo se lleno. Ya no era, quizá nunca fui yo.
En el agua del cielo brilla mi isla solitaria,
soy un azul apagado que flota en el bosque de todos los recuerdos.
Mi cuerpo y mis promesas permanecen sentados a la orilla de cualquier reacción,
midiendo los días, aprendiendo del mordisco que escupen los otros cuando ladran y aman.
se deslizo como una gota pequeña,
estuvo a punto de desaparecer en las grietas
de ese tonto corazón que mantengo abierto.
De cada árbol que ella beso gotearon perlas de luz,
en cada música la canícula del olvido se repetía incesante.
Use el nombre de ella en una metáfora
y el pozo sin fondo se lleno. Ya no era, quizá nunca fui yo.
En el agua del cielo brilla mi isla solitaria,
soy un azul apagado que flota en el bosque de todos los recuerdos.
Mi cuerpo y mis promesas permanecen sentados a la orilla de cualquier reacción,
midiendo los días, aprendiendo del mordisco que escupen los otros cuando ladran y aman.