abcd
Poeta adicto al portal
Hálito de Dios, dame paz,
dame una absurda paz.
Llevo fiebre, días sin esfuerzo, una nostalgia definida en horizontes de papel.
Fiebre de tener que irme muy lejos para llegar a conocerme mejor,
fiebre de ella, fiebre de mi inútil despreciar.
Casi no tengo apetito, y eso es tan raro como contagioso.
Voy a cubrir los ojos de los árboles,
y los desnudaré,
voy a romper sus ramas y seré verde y quieto
y esperaré que alguien venga a buscarme con un hacha,
con un dolor de hacha en el pecho.
Y si los árboles me adoptan, seré fotosintético,
y mi risa será una hojarasca
y mis lágrimas también lo serán.
Y si los pájaros me duelen, yo mismo construiré sus nidos,
y si las nubes me acarician un poco, me moveré lento y feliz con el viento.
Si me hallan sano muy sano de tristeza, no quieran enamorarme,
si me mean o escriben sus nombres en mis piernas espero que no estén conscientes de lo que me hacen.
Quiero vendar los ojo de mis noches, que siempre sea luna clara y llena en mi panza,
y quiero que la fiebre sea mi amiga y me obsequie otra vez un tiempo distinto
para ser un sentimiento en forma de árbol y soledad.
dame una absurda paz.
Llevo fiebre, días sin esfuerzo, una nostalgia definida en horizontes de papel.
Fiebre de tener que irme muy lejos para llegar a conocerme mejor,
fiebre de ella, fiebre de mi inútil despreciar.
Casi no tengo apetito, y eso es tan raro como contagioso.
Voy a cubrir los ojos de los árboles,
y los desnudaré,
voy a romper sus ramas y seré verde y quieto
y esperaré que alguien venga a buscarme con un hacha,
con un dolor de hacha en el pecho.
Y si los árboles me adoptan, seré fotosintético,
y mi risa será una hojarasca
y mis lágrimas también lo serán.
Y si los pájaros me duelen, yo mismo construiré sus nidos,
y si las nubes me acarician un poco, me moveré lento y feliz con el viento.
Si me hallan sano muy sano de tristeza, no quieran enamorarme,
si me mean o escriben sus nombres en mis piernas espero que no estén conscientes de lo que me hacen.
Quiero vendar los ojo de mis noches, que siempre sea luna clara y llena en mi panza,
y quiero que la fiebre sea mi amiga y me obsequie otra vez un tiempo distinto
para ser un sentimiento en forma de árbol y soledad.