abcd
Poeta adicto al portal
Cuando salí a ninguna parte
no me encontré en ningún café,
nadie me esperaba y a nadie espere al levantarme y volver a dormir.
Cuando utilice las palabras adecuadas,
lo hice en una mesa a solas, sin platos, sin comida, sin alguna ella, sin mi.
Una vez me escuché y me aburrí tanto
que ahora solo sangro al hablar.
Pasan los años, y los daños no,
pasan los calores y los fríos no,
pasan las tristezas pero la tristeza real no.
Un paseo en las nubes me iba a recetar un doctor,
pero no le preste atención.
A la orilla de los sueños las calles son para saltar,
para patear la tapa de una gaseosa y hacer un gol con el sol como tribuna y paz.
Cuando entré a vivir en un cuerpo joven,
los sombreros y los hongos se empezaron a parecer,
tuve que aprender a coleccionar cicatrices y mal olor,
pero eso es un pacto de agresión personal.
La historia pronto se va a repetir,
voy a escribir a ningún nadie
para que me acompañe a todas las partes que perdí hace un tiempo, en aquel todo.
no me encontré en ningún café,
nadie me esperaba y a nadie espere al levantarme y volver a dormir.
Cuando utilice las palabras adecuadas,
lo hice en una mesa a solas, sin platos, sin comida, sin alguna ella, sin mi.
Una vez me escuché y me aburrí tanto
que ahora solo sangro al hablar.
Pasan los años, y los daños no,
pasan los calores y los fríos no,
pasan las tristezas pero la tristeza real no.
Un paseo en las nubes me iba a recetar un doctor,
pero no le preste atención.
A la orilla de los sueños las calles son para saltar,
para patear la tapa de una gaseosa y hacer un gol con el sol como tribuna y paz.
Cuando entré a vivir en un cuerpo joven,
los sombreros y los hongos se empezaron a parecer,
tuve que aprender a coleccionar cicatrices y mal olor,
pero eso es un pacto de agresión personal.
La historia pronto se va a repetir,
voy a escribir a ningún nadie
para que me acompañe a todas las partes que perdí hace un tiempo, en aquel todo.