Maguito!
Poeta recién llegado
24 de Marzo y la memoria del olvido
de unos tantos que no fueron,
pero que hoy son historia.
Memoria de miles de tumbas sin nombres,
de personas sin derechos,
de la tortura de inocentes,
y de un ejercito genocida,
de valientes que murieron
por la libertad del pensamiento,
y de la voz de las abuelas
que hasta hoy buscan a sus nietos.
Y la memoria de unos cuantos
que deciden no olvidar
malos tiempos, momentos tristes,
para poder gritar NUNCA MÁS.
¿Quien hará callar tu voz oh Patria?
¿Quien olvidará lo que has sufrido?
Si ellos fueron la voz de la libertad
bajo presión y represión,
y si fueron la voz de la democracia
bajo tanto genocidio
¿que nos impide ser la voz
de los que ya no están,
y de los que hoy buscan
a los 30 mil desaparecidos?
Y a los que creen que la lucha ha terminado,
quiero recordarles que aun quedan:
tantos hijos de mentira
que no conocen sus identidades
tantos asesinos sueltos,
tanta sangre derramada,
tantas voces sin retorno
que obligaron a ser calladas,
tantas madres que no pudieron
siquiera despedirse de sus hijos.
Porque ni siquiera fueron capaces de decirles
que era verdad, que les habían mentido,
que ellos sabían que ese abrazo
que ese pan y ese abrigo, a sus hijos les hacia falta
de unos tantos que no fueron,
pero que hoy son historia.
Memoria de miles de tumbas sin nombres,
de personas sin derechos,
de la tortura de inocentes,
y de un ejercito genocida,
de valientes que murieron
por la libertad del pensamiento,
y de la voz de las abuelas
que hasta hoy buscan a sus nietos.
Y la memoria de unos cuantos
que deciden no olvidar
malos tiempos, momentos tristes,
para poder gritar NUNCA MÁS.
¿Quien hará callar tu voz oh Patria?
¿Quien olvidará lo que has sufrido?
Si ellos fueron la voz de la libertad
bajo presión y represión,
y si fueron la voz de la democracia
bajo tanto genocidio
¿que nos impide ser la voz
de los que ya no están,
y de los que hoy buscan
a los 30 mil desaparecidos?
Y a los que creen que la lucha ha terminado,
quiero recordarles que aun quedan:
tantos hijos de mentira
que no conocen sus identidades
tantos asesinos sueltos,
tanta sangre derramada,
tantas voces sin retorno
que obligaron a ser calladas,
tantas madres que no pudieron
siquiera despedirse de sus hijos.
Porque ni siquiera fueron capaces de decirles
que era verdad, que les habían mentido,
que ellos sabían que ese abrazo
que ese pan y ese abrigo, a sus hijos les hacia falta