abcd
Poeta adicto al portal
Cuando de noche pienso en los cuerpos que hacen la luz, mis párpados descienden hasta el sueño y sufro las más terribles pesadillas. Quedó con los ojos abiertos, es imposibles cerrarlos al vacío, hay como una pequeña llama que da calor y tristeza; y pasan, pasan las noches, pasan los años y cada vez que pienso en los cuerpos que hacen la luz muero pensando.
Transcurren ausencias, enfermedades y soledades, el interludio es un simposio de adicciones al café. Últimamente mi única neurona rescatable es la del olvido. Sigo lastimando todo lo que crece a mi alrededor, mis deseos son sangre, como en las pesadillas mis penas se repiten en la realidad. Debo estar preso en el corazón de un esquimal, a toda hora la garganta se me anuda y las viejecitas se me adelantan en las cola del supermercado, a toda hora mi sombra no existe aunque el sol me duela, aunque la luna me duela.
Veo cartas y sonrío un poco. El azar es mi esperanza, más cuando la mano del que reparte los ases tiembla y es siniestra. Imagino que prontamente mi pecho se abrirá y buscará un cuerpo oscuro que entienda mis miedos y sea consecuente de raíces y ramas. Espero que pronto llegué al abandono de lo superficial, espero que un beso nocivo contra el amor me ponga de cabeza y sea por fin a la inversa y cuando mis ojos tengan las llamas a punto de florecer al fin pueda yo soñar en paz.
Transcurren ausencias, enfermedades y soledades, el interludio es un simposio de adicciones al café. Últimamente mi única neurona rescatable es la del olvido. Sigo lastimando todo lo que crece a mi alrededor, mis deseos son sangre, como en las pesadillas mis penas se repiten en la realidad. Debo estar preso en el corazón de un esquimal, a toda hora la garganta se me anuda y las viejecitas se me adelantan en las cola del supermercado, a toda hora mi sombra no existe aunque el sol me duela, aunque la luna me duela.
Veo cartas y sonrío un poco. El azar es mi esperanza, más cuando la mano del que reparte los ases tiembla y es siniestra. Imagino que prontamente mi pecho se abrirá y buscará un cuerpo oscuro que entienda mis miedos y sea consecuente de raíces y ramas. Espero que pronto llegué al abandono de lo superficial, espero que un beso nocivo contra el amor me ponga de cabeza y sea por fin a la inversa y cuando mis ojos tengan las llamas a punto de florecer al fin pueda yo soñar en paz.