demonio de una mente
Poeta asiduo al portal
Diábolus in Música
I
¡Cuánto regocijo desborda el viejo piano!
al sonar las trémulas caricias de su mano,
coloreando el aire, con las irisadas notas,
reunidas con magia de viejas ilusiones rotas
Cuando acaricia el viejo piano la dama,
embelesados se clavan sus lindos luceros,
en los símbolos forjados que su pentagrama,
arrebata a los querubines de los cielos.
Y tocando Samanta, precoz va la aurora,
en la que mi alma se sumerge despacio
en un tiempo que va devorándose las horas,
hasta que sucumbe su noción en el espacio.
Y si muriesen en el mundo, las notas musicales,
Samanta sonaría notas aún más encendidas,
alucinantes melodías, tan bellas y las cuales,
en los reinos de los cielos estarían escondidas.
II
-¿Cómo es tan hermosa, Samanta tu partitura?-,
-Cada nota que en mi piano yo toco,
Son los gritos de las almas que invoco,
almas que para siempre, mi pentagrama captura-.
Y gritar fue mi último acto en vida, antes de residir en estas malditas cinco líneas, donde grito por la desesperación de salir…
I
¡Cuánto regocijo desborda el viejo piano!
al sonar las trémulas caricias de su mano,
coloreando el aire, con las irisadas notas,
reunidas con magia de viejas ilusiones rotas
Cuando acaricia el viejo piano la dama,
embelesados se clavan sus lindos luceros,
en los símbolos forjados que su pentagrama,
arrebata a los querubines de los cielos.
Y tocando Samanta, precoz va la aurora,
en la que mi alma se sumerge despacio
en un tiempo que va devorándose las horas,
hasta que sucumbe su noción en el espacio.
Y si muriesen en el mundo, las notas musicales,
Samanta sonaría notas aún más encendidas,
alucinantes melodías, tan bellas y las cuales,
en los reinos de los cielos estarían escondidas.
II
-¿Cómo es tan hermosa, Samanta tu partitura?-,
-Cada nota que en mi piano yo toco,
Son los gritos de las almas que invoco,
almas que para siempre, mi pentagrama captura-.
Y gritar fue mi último acto en vida, antes de residir en estas malditas cinco líneas, donde grito por la desesperación de salir…