nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Y claro no me lo esperaba.
El médico hace tiempo con la
compu y papeles desordenados.
Muestra placas, tomografías y
en su puta neo-lengua incompresible,
me lo escupe .Cáncer de pulmón,
en grado 3, no tengo idea sobre si es
buena o mala. Solo se que en tercer
grado; me consta que en tercer
grado, nada nada es bueno.
Me rompía la cabeza con los quebrados
y nunca me entraron, aritmética puaj!!!!
Los rudimentos de la geometría !Un carajo¡
Me sangraba la nariz después de cada pelea,
de cada recreo, no entendía nada.
Era necio y los demás igual.
La enfermera cuarentona nos observa con
atención excesiva, como si le importara algo,
un mínimo; mis reacciones impredecibles ante
un diagnóstico mil veces repetido.
Las del Doc., la morocha se las conoce de taquito.
Cara seria, circunspecta como cura en misa.
La enfermera juega de tarde en tarde a los Doctores.
El rol del galeno es el de enfermera.
Sus palabras, tomografía , endoscopía me queman la
garganta y los huevos.
Puta sentencia de muerte.
El tercer grado escolar me hace acordar el
subsiguiente, me fue peor, lo repetí dos veces.
Solo me importaba Peñarol y el culo gordo de
la maestra, chau fue un desastre.
Quiero irme de la consulta, soltar un ladrido
dolorido ¡Se van a la concha de su madre todos, todos!
Prender un faso y quedarme tranquilo...jadeando.
En la Escuela siempre me fue mal con esto de los grados,
ahora lo mismo.
Al que le va mejor, parece es al Dr. se pinta goloso los labios y ella,
socarrona sonríe, Gladys así con y, porque las enfermeras siempre
se llaman G.
A: Bukowski que descansa eterno en un Bar.
El médico hace tiempo con la
compu y papeles desordenados.
Muestra placas, tomografías y
en su puta neo-lengua incompresible,
me lo escupe .Cáncer de pulmón,
en grado 3, no tengo idea sobre si es
buena o mala. Solo se que en tercer
grado; me consta que en tercer
grado, nada nada es bueno.
Me rompía la cabeza con los quebrados
y nunca me entraron, aritmética puaj!!!!
Los rudimentos de la geometría !Un carajo¡
Me sangraba la nariz después de cada pelea,
de cada recreo, no entendía nada.
Era necio y los demás igual.
La enfermera cuarentona nos observa con
atención excesiva, como si le importara algo,
un mínimo; mis reacciones impredecibles ante
un diagnóstico mil veces repetido.
Las del Doc., la morocha se las conoce de taquito.
Cara seria, circunspecta como cura en misa.
La enfermera juega de tarde en tarde a los Doctores.
El rol del galeno es el de enfermera.
Sus palabras, tomografía , endoscopía me queman la
garganta y los huevos.
Puta sentencia de muerte.
El tercer grado escolar me hace acordar el
subsiguiente, me fue peor, lo repetí dos veces.
Solo me importaba Peñarol y el culo gordo de
la maestra, chau fue un desastre.
Quiero irme de la consulta, soltar un ladrido
dolorido ¡Se van a la concha de su madre todos, todos!
Prender un faso y quedarme tranquilo...jadeando.
En la Escuela siempre me fue mal con esto de los grados,
ahora lo mismo.
Al que le va mejor, parece es al Dr. se pinta goloso los labios y ella,
socarrona sonríe, Gladys así con y, porque las enfermeras siempre
se llaman G.
A: Bukowski que descansa eterno en un Bar.
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