alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
JULIA-Como un mosquetero, siempre listo, dispuesto a rescatar a su dulce doncella de la oscura vida que condena su felicidad., le pido, apesadumbrada, rescáteme!!!!
JULIAN- Si! Liberar a esta dama, liberarla y complacerla, porque es suya mí dulzura y la potestad de mi hombría, que desde el día que vio sus ojos, se ha vuelto diminuto ante cualquier otra mirada.
JULIA- Si poseo su hombría, déjeme apropiarme también de sus sentidos, ya que sin ellos su hombría, no es más que un titulo, o un espacio vacío, tomo también su sinceridad de amor, la que siento despavorida cuando sus labios rozan los míos dejándolos en un suave carmesí
JULIAN- Solemnes palabras mi vida, quiero navegar en el cauce de su río, donde el placer y el deseo la eleven desenfrenadamente a la lujuria, a lo intenso, y a lo húmedo. Sin temerle a nada, solo con el propósito de sentirnos plenamente
JULIA- Y en la braza en donde se enciende mi excitación, desgarrarlo con mis besos pasionales, encenderlo con mis caricias ardientes y dejarlo sin aliento, cuando le exija que entregue todo de si, con el ultimo aliento que yo misma expire cerca de su cuello, en ese acto que solo nosotros sabemos dibujar, con la tinta de nuestro sudor, merito de nuestra felicidad.
JULIAN-Todo? Hasta mi esencia volcada en la simiente tibia de mi cuerpo ahogándose en el suyo? Buscando y aclamando incesante quedar varado en cada poro de su piel? Dígalo! Deseo oír, tan anhelada respuesta..
JULIA- Si! Ahogándose y desbordando el dulce néctar, que beberá de mi interior cuando se encuentre en lo más profundo e intenso de mí ser. Cuando nuestros cuerpos estén fundidos, formando una sola sombra, y en esa silueta reflejada en la leve iluminación de velas, en ese cuarto, sean nuestras alas, las que nos protejan, y nos den la seguridad de que este amor será eterno.
JULIAN- Si! Liberar a esta dama, liberarla y complacerla, porque es suya mí dulzura y la potestad de mi hombría, que desde el día que vio sus ojos, se ha vuelto diminuto ante cualquier otra mirada.
JULIA- Si poseo su hombría, déjeme apropiarme también de sus sentidos, ya que sin ellos su hombría, no es más que un titulo, o un espacio vacío, tomo también su sinceridad de amor, la que siento despavorida cuando sus labios rozan los míos dejándolos en un suave carmesí
JULIAN- Solemnes palabras mi vida, quiero navegar en el cauce de su río, donde el placer y el deseo la eleven desenfrenadamente a la lujuria, a lo intenso, y a lo húmedo. Sin temerle a nada, solo con el propósito de sentirnos plenamente
JULIA- Y en la braza en donde se enciende mi excitación, desgarrarlo con mis besos pasionales, encenderlo con mis caricias ardientes y dejarlo sin aliento, cuando le exija que entregue todo de si, con el ultimo aliento que yo misma expire cerca de su cuello, en ese acto que solo nosotros sabemos dibujar, con la tinta de nuestro sudor, merito de nuestra felicidad.
JULIAN-Todo? Hasta mi esencia volcada en la simiente tibia de mi cuerpo ahogándose en el suyo? Buscando y aclamando incesante quedar varado en cada poro de su piel? Dígalo! Deseo oír, tan anhelada respuesta..
JULIA- Si! Ahogándose y desbordando el dulce néctar, que beberá de mi interior cuando se encuentre en lo más profundo e intenso de mí ser. Cuando nuestros cuerpos estén fundidos, formando una sola sombra, y en esa silueta reflejada en la leve iluminación de velas, en ese cuarto, sean nuestras alas, las que nos protejan, y nos den la seguridad de que este amor será eterno.