Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Diálogo del mal
Para hablar con el diablo es necesario
contener la experiencia del embudo,
en lugar del posible que cornudo
se presente con réplica adversario.
Nunca fue el discutir por cavernario
la buena condición de lo desnudo,
habiendo la cultura del sesudo
pasado por la prueba del contrario.
Saber es la señal de belcebú
que muestra de su lista nuestro impulso;
la labia en el asunto está en la mira.
De nadie se consigue que el tabú
siniestro en el mandar por su convulso
airee en el monólogo su ira.
Para hablar con el diablo es necesario
contener la experiencia del embudo,
en lugar del posible que cornudo
se presente con réplica adversario.
Nunca fue el discutir por cavernario
la buena condición de lo desnudo,
habiendo la cultura del sesudo
pasado por la prueba del contrario.
Saber es la señal de belcebú
que muestra de su lista nuestro impulso;
la labia en el asunto está en la mira.
De nadie se consigue que el tabú
siniestro en el mandar por su convulso
airee en el monólogo su ira.
Última edición: