Darkshade
Poeta adicto al portal
Frío, metal, nieve,
entre las tinieblas que borbotan mis ojos.
Miedo, penumbra, silencio,
entre las viejas angustias -razones- por el sol quemadas.
¿Cuánto pesa el dolor?
No importa, no...
Ese, que destila y ventila y llora y perece
y entres tus venas y sin piedad se tortura
luego, a oscuras, en un rincón de la habitación,
debajo de la cama...
Allí,
como un monstruo; como, sin recobecos, un pantano;
como un foco sin mopa ni estopa...
Frío, metal, nieve,
entre la calle y el sudado cielo...
Miedo, penumbra, silencio,
entre profilácticas angustias -razones-.
¡Cuánto pesa el dolor!
Ese, el tenue, el de todos los días...
El que en mi cabeza prolifera, el que en cama agoniza,
el que tan puntual despierta, tanto, conmigo
todos los días
a las tres de la madrugada...
El que acosa mis esquinas y salidas,
el que ya, de la costumbre, aprendió a derramar mis vestigios.
Frío, metal, nieve,
entre mis venas, ya debajo de mis sábanas...