Lírico.
Exp..
Diario
Hoy es siete de marzo de dos mil
diecinueve, las cuatro de la tarde,
y el humo del canuto es una nube
por donde la memoria viaja en nave.
No sabe nadie el fin de este periplo;
tan sólo conocemos su certeza
de fruto que maduro ya se pudre
y se lo lleva el tiempo. Nada queda
y pasa siempre todo y nos aburre
tener que estar muriéndonos de pena.
Hoy es siete de marzo de dos mil
diecinueve, las cuatro de la tarde,
y el humo del canuto es una nube
por donde la memoria viaja en nave.
No sabe nadie el fin de este periplo;
tan sólo conocemos su certeza
de fruto que maduro ya se pudre
y se lo lleva el tiempo. Nada queda
y pasa siempre todo y nos aburre
tener que estar muriéndonos de pena.