Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Soy bruma que
se levanta al amanecer,
horas gemelas,
¡Despierta tierra sin mí!
La lluvia y la inundación,
no se observa un rayo de sol,
ni el fuego que ase mis ojos,
la vida como prolongación
de unas exequias en día lluvioso.
El tiempo se disipa
entre las hojas de los árboles,
cansancio inmensurable
de los días repetidos.
La voz inclemente,
la misma tonalidad,
cantado la misma canción,
gotas de agua en abundancia
cayendo sin demora,
hoy como ayer, las horas sin
alegría ni dolor.
El pasado es manera
oscura de los amaneceres,
¡Ay! Lanzo a veces
el viejo suspiro del sufrir
!Vida esa es la ciudad,
con las mismas esquinas!
se levanta al amanecer,
horas gemelas,
¡Despierta tierra sin mí!
La lluvia y la inundación,
no se observa un rayo de sol,
ni el fuego que ase mis ojos,
la vida como prolongación
de unas exequias en día lluvioso.
El tiempo se disipa
entre las hojas de los árboles,
cansancio inmensurable
de los días repetidos.
La voz inclemente,
la misma tonalidad,
cantado la misma canción,
gotas de agua en abundancia
cayendo sin demora,
hoy como ayer, las horas sin
alegría ni dolor.
El pasado es manera
oscura de los amaneceres,
¡Ay! Lanzo a veces
el viejo suspiro del sufrir
!Vida esa es la ciudad,
con las mismas esquinas!