Días tenemos como quien tiene un absceso
consciente de su importancia para acabar
con el bienestar del cielo.
Días que son reflejos de aquella pesadilla
encaramada a las noches sin luna,
cuando éramos tan pequeños.
Días inmortales como Sísifo
subiendo la pesada cuesta,
días que son noches, noches que son infiernos,
Días tenemos como quien sufre de asma
en el corazón del viento.