Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dicen hijo mío
que ya no te puedo cuidar,
que ya no soy un buen padre para ti,
que ya he acabado mi destino junto al tuyo
y debes formarte un mejor mañana lejos de mi amor.
Dicen hijo mío
que ya no soy el héroe que veías en los libros
ni en las adivinanzas que hacías para enorgullecerte de mí,
tu padre.
Dicen hijo mío
que mis ojos no puedo abrir,
que mis fuerzas se han acabado,
que soy un ser destrozado
y que no hay poder alguno
que pueda hacer que te recuerde,
lo cual
no es verdad.
Dicen hijo mío
que la voz no me sale
porque mi alma no es alma
por encontrarse tan muerta...
tus ojitos lloran por mí.
Dicen hijo mío
que no tengo la capacidad de hacerte feliz
pues mi esencia misma no es de felicidad.
Las leyes en verdad no lo son.
Pero sostienen que no debo significar nada para ti
y que con otra familia estarás mejor.
Me han quitado la dicha de verte
y quererte
aun cuando yo mismo sepa
que el amor que nos une
es más fuerte que los mismos recuerdos
y la ausencia que nos separa.
Dicen hijo mío que yo no te pienso
pues nunca hablo;
que yo no te amo
porque no te pienso
¡Cuán equivocados están!
Me han apartado de tenerte,
de escuchar tu risa por la casa de los corazones entrelazados.
Me han acribillado el amor
y lo peor de todo,
contigo se fue el recuerdo de mi amada ilusión.
Dicen hijo mío,
los que te han visto jugar con tus
"nuevos padres"
que ríes y que estás creciendo en bienestar.
Dicen hijo mío,
que ellos, sí te saben cuidar
algo que yo
"nunca podré lograr".
Dicen hijo mío que cada vez que estás en el parque
tratan de hacerte olvidar
la promesa que en el viejo árbol
juramos los dos.
Dicen hijo mío
que ya eres feliz
sin mí.