jmacgar
Poeta veterano en el portal
Dos veces cada día
Lo encontré en el desván, abandonado,
entre telas de araña, triste fin,
lleno de polvo y crïando orín,
y el lejano sonido he recordado;
cuántas veces me había despertado.
con su molesta alarma, su rin rin,
que se me introducía en el magín
hasta que me quedaba levantado.
Contemplándolo ahora yo denoto
que, aún parada, su máquina está intacta
y sigue atesorando su valía,
que hasta un viejo reloj, estando roto,
si nos fijamos da la hora exacta
aunque sea dos veces cada día.
-----------------
Lo encontré en el desván, abandonado,
entre telas de araña, triste fin,
lleno de polvo y crïando orín,
y el lejano sonido he recordado;
cuántas veces me había despertado.
con su molesta alarma, su rin rin,
que se me introducía en el magín
hasta que me quedaba levantado.
Contemplándolo ahora yo denoto
que, aún parada, su máquina está intacta
y sigue atesorando su valía,
que hasta un viejo reloj, estando roto,
si nos fijamos da la hora exacta
aunque sea dos veces cada día.
-----------------
Última edición: