MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con un papel doblado,
en el bolsillo de atrás
del pantalón,
y un lápiz en la oreja.
Me animo a recorrer,
sin prisas, las distancias,
eternas de la pampa.
El campo es un bullicio
permanente,
la vida reverdece,
y se hace canto.
Rumiando la llanura
con la vista,
me llego hasta el arroyo, contemplando.
El agua corre ágil,
cristalina,
y a saltos sus piruetas
retumbando, se estrellan
brillantes con las piedras,
y en destellos de luz
me van llevando,
a un tiempo donde
ser era sentir,
la libertad en la frente
y en los pasos.
Y me traen a la memoria,
viejos versos,
que es tiempo de escribir
este diciembre,
en esta pampa húmeda del canto...
en el bolsillo de atrás
del pantalón,
y un lápiz en la oreja.
Me animo a recorrer,
sin prisas, las distancias,
eternas de la pampa.
El campo es un bullicio
permanente,
la vida reverdece,
y se hace canto.
Rumiando la llanura
con la vista,
me llego hasta el arroyo, contemplando.
El agua corre ágil,
cristalina,
y a saltos sus piruetas
retumbando, se estrellan
brillantes con las piedras,
y en destellos de luz
me van llevando,
a un tiempo donde
ser era sentir,
la libertad en la frente
y en los pasos.
Y me traen a la memoria,
viejos versos,
que es tiempo de escribir
este diciembre,
en esta pampa húmeda del canto...
Última edición: