jorge facundo perkins
Poeta recién llegado
Eres una palabra escrita
desdibujada por las gotas de agua .
la euclidiana geometría de tu figura ,
son ahora una explosión de tinta y endebles cataratas
Te has convertido en un universo laxo ,
sibilino y dilatado
por el tsunami insostenible de los años
Tus párpados se han aletargado
por las caricias recurrentes de los astros
no puede mantener en vela al mundo como antaño
la oscura noche ha dormido sus brazos
La tersitud , tu libertad corsaria
Tu osadía de caballero templario
Son ahora la sombra de aquel hidalgo
que se arrastra en la leyenda del pasado
parihuela que transitas cargando
una alforja pesada de vastos ocasos
En tus ojos el sol se ha ido antes
Reina un cielo de inviernos nostálgicos
La soledad te ha convertido en espera
La espera te convirtió en un visionario
En tus carnes la muerte viene trepando
Dejando sus huellas en cada salto
La vida la ahuyenta con un silbido macho
Morir pero con la alegría de seguir sembrando
tu voz alcanforada
que sabe a nobleza de secretos guardados
perfuma de calma
la vorágine de un mundo sin descanso
Tus manos son senderos sinuosos
A la vera de aterciopelados cerros y desiertos ásperos
Idas y venidas , partidas y regresos
tierra donde un día todos nos sentimos hermanos
desdibujada por las gotas de agua .
la euclidiana geometría de tu figura ,
son ahora una explosión de tinta y endebles cataratas
Te has convertido en un universo laxo ,
sibilino y dilatado
por el tsunami insostenible de los años
Tus párpados se han aletargado
por las caricias recurrentes de los astros
no puede mantener en vela al mundo como antaño
la oscura noche ha dormido sus brazos
La tersitud , tu libertad corsaria
Tu osadía de caballero templario
Son ahora la sombra de aquel hidalgo
que se arrastra en la leyenda del pasado
parihuela que transitas cargando
una alforja pesada de vastos ocasos
En tus ojos el sol se ha ido antes
Reina un cielo de inviernos nostálgicos
La soledad te ha convertido en espera
La espera te convirtió en un visionario
En tus carnes la muerte viene trepando
Dejando sus huellas en cada salto
La vida la ahuyenta con un silbido macho
Morir pero con la alegría de seguir sembrando
tu voz alcanforada
que sabe a nobleza de secretos guardados
perfuma de calma
la vorágine de un mundo sin descanso
Tus manos son senderos sinuosos
A la vera de aterciopelados cerros y desiertos ásperos
Idas y venidas , partidas y regresos
tierra donde un día todos nos sentimos hermanos
Última edición: