Ana Clavero
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy ya no me sustentan los senderos
que hablaban del futuro, y hace bastante
que un lápiz de color no pinta mis cimientos.
Sus iniciales claman mis errores
desde un vaso vacío.
Es absurdo luchar contra la sal
que nubla las pupilas, si la luz
escapa entre los dedos.
¿Debería un ateo permitir
que el infierno le roa las entrañas?
Para qué, si no hay gloria que alcanzar.
Juro por las risas que les esperan
que la dignidad es mi línea roja.
que hablaban del futuro, y hace bastante
que un lápiz de color no pinta mis cimientos.
Sus iniciales claman mis errores
desde un vaso vacío.
Es absurdo luchar contra la sal
que nubla las pupilas, si la luz
escapa entre los dedos.
¿Debería un ateo permitir
que el infierno le roa las entrañas?
Para qué, si no hay gloria que alcanzar.
Juro por las risas que les esperan
que la dignidad es mi línea roja.