Adri García
Poeta recién llegado
Si conoces un remedio para ausentar pensamientos,
para ahuyentar aciagas memorias
o, únicamente, tratar de no pensar,
adelante,
rápido,
dime cómo.
Dime cómo inhabilitar el cerebro
y dejar en desuso a la razón,
pues la mente no es un vestido o un reloj
que puedas dejar en casa a tu conveniencia
mientras te desplazas por otros lares
para, después, volver a ponértelo.
Nada de eso.
La mente está adherida al cuerpo,
es el enemigo,
te acompaña desde el nacimiento hasta el lecho de muerte,
te juega malas pasadas
y trae consigo remembranzas o ideas no queridas,
presentándolas ante ti en cualquier momento,
en cualquier lugar.
Es imposible cesar de discurrir,
el botón continuará encendido
hasta que el parpadeo
se convierta en
final.
para ahuyentar aciagas memorias
o, únicamente, tratar de no pensar,
adelante,
rápido,
dime cómo.
Dime cómo inhabilitar el cerebro
y dejar en desuso a la razón,
pues la mente no es un vestido o un reloj
que puedas dejar en casa a tu conveniencia
mientras te desplazas por otros lares
para, después, volver a ponértelo.
Nada de eso.
La mente está adherida al cuerpo,
es el enemigo,
te acompaña desde el nacimiento hasta el lecho de muerte,
te juega malas pasadas
y trae consigo remembranzas o ideas no queridas,
presentándolas ante ti en cualquier momento,
en cualquier lugar.
Es imposible cesar de discurrir,
el botón continuará encendido
hasta que el parpadeo
se convierta en
final.